El pasado Viernes 28 de Junio se firmó en la ciudad de Bruselas un Acuerdo de Asociación Estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea. Este proceso de negociación llevó más de 20 años, y es un hecho de características notorias en las relaciones internacionales argentinas.

Alguno se preguntará: ¿Para qué sirve un acuerdo de Asociación Estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea? Este tipo de acuerdo profundiza el proceso de integración de dos o más economías y, una vez que las partes lo suscriben, se convierte en obligatorio dentro del marco legal de cada país. El propósito es favorecer a los sectores más fuertes de la economía local.

Entre las principales ventajas que podemos apreciar en este tipo de acuerdos, podemos mencionar las siguientes:

  • Permiten reducir y, en muchos casos eliminar las barreras arancelarias y no arancelarias al comercio.
  • Contribuyen en la mejora de la competitividad de las empresas (dado que es posible disponer de materia prima y maquinaria a menores costos)
  • Facilitan el incremento del flujo de inversión extranjera al otorgar certidumbre y estabilidad en el tiempo a los inversionistas.
El acuerdo UE-Mercosur, versa sobre doce puntos regulatorios: a) Aranceles b) Denominaciones Geográficas Protegidas c) Medidas de Salvaguarda d) Medio Ambiente e) Mercados Públicos f) Seguridad Sanitaria y Fitosanitaria g) Derechos Laborales h) Propiedad Intelectual i) Comercio Electrónico j) Metales raros k) Regulaciones y estándares técnicos l) Mecanismo de arreglo de disputas. Estos regímenes se aplicarán para aquellas transacciones que se produzcan bajo esta norma regulatoria. 

Para que el citado tratado comience a tener vigencia, se deben cumplir algunos pasos que a continuación detallamos:

  • En primer lugar, se abre una segunda etapa de negociación técnica y burocrática para formalizar el tratado. En ese proceso se incluye el refuerzo legal de los puntos incluidos en el trato y la traducción completa del articulado a los más de 30 idiomas oficiales que se hablan en los países miembros de los dos bloques.
  • Una vez concluida esa etapa, se debe elevar el texto a la aprobación de los congresos de los países del Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- y del Parlamento Europeo.

En la Argentina, el acuerdo debe ser tratado por la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, y por la Comisión de Mercosur. Y luego ser aprobado por ambas Cámaras del Congreso.

A continuación, listamos otros aspectos que consideramos importantes del acuerdo:

Reconoce los distintos niveles de desarrollo e integración: mantiene mecanismos como la admisión temporaria y el drawback para que los productores del Mercosur puedan abastecerse de bienes extra zona más baratos sin pagar aranceles.

NO implica una apertura inmediata: el 60% de la oferta del Mercosur se desgravará en un plazo de 10 años o más, un porcentaje muy relevante si se considera que otros países con acuerdos con la UE lograron plazos más breves para la mayoría de los productos.

Preserva las compras públicas como política de desarrollo: se aplica a nivel federal y no implica transferir las preferencias de la Ley de Compre Nacional a las empresas europeas.

NO significa una apertura sin contención: el acuerdo prevé mecanismos para evitar el fraude en materia de origen y aduanero, establece mecanismos de salvaguardias bilaterales que permiten suspender temporalmente las preferencias arancelarias o reducirlas en caso de amenaza o daño grave a un sector industrial; implementa un mecanismo de solución de controversias.

Protege el medioambiente y los derechos laborales: los bloques cumplirán los compromisos en materia de medioambiente, convenios de la OIT y normas vinculadas a la responsabilidad social empresaria.

NO cambia las reglas de juego en materia de propiedad intelectual: la implementación de los compromisos en materia de propiedad intelectual será de acuerdo a las legislaciones nacionales y los objetivos de política pública de cada país.