Con la llegada de la pandemia de Covid-19, las personas modificaron sus formas de convivir y llevar a cabo sus actividades rutinarias. Hoy nos resulta común que muchas de las personas que conocemos realicen el famoso ‘home office’ que antes era bastante más inusual, a pesar de que muchos trabajos pudieran hacerse de manera remota. Ante esta nueva realidad, Greenpeace y el Instituto de Estudios Futuros y Evaluación de Tecnología (IZT) realizaron una investigación para verificar cuál era su impacto frente al planeta y los problemas ambientales que está padeciendo, como el calentamiento global.

La sección alemana de la ONG pudo asegurar que este cambio ha tenido efectos positivos hacia el medio ambiente.

El trabajo realizado entre ambas organizaciones, arrojó datos impresionantes y favorables: aseguraron que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que provienen del tránsito vehicular podrían reducirse en 5.4 millones de toneladas al año. Explicaron que ésto sería posible siempre y cuando el 40% de los empleados realizaran su trabajo desde casa, por lo menos dos días a la semana. Es decir, sería suficiente con que 2 de cada 5 personas trabajen de manera remota.

Para la realización de este estudio se tomaron en cuenta las cifras que se registraron en ‘Movilidad en Alemania’ durante los meses de pandemia, y se compararon con otros datos del año 2017 que publicó el Ministerio de Transportes.

Además de los beneficios de reducir la movilidad y la emisión de gases, hay otras maneras en las que podemos ser más amigables con el ambiente desde casa.

Buenas prácticas sustentables para trabajar desde casa

1. Afiná tu huella energética

El consumo de energía eléctrica es lo que más carga nuestra huella ambiental. Necesitamos de electricidad para hacer nuestro trabajo. Sin embargo podemos tener en cuenta que muchos dispositivos consumen energía eléctrica aún cuando están apagados. 

Muchas computadoras cuentan con modo ecológico para ahorrar energía cuando no las estamos usando. También aprovechá al máximo la luz natural o iluminación LED de bajo consumo.

2. Rechazar, reducir, reutilizar, recuperar y reciclar

Reducí tus desechos: materiales descartables, embalajes y delivery. Rechazá materiales de un sólo uso como contenedores de alimentos. Digitalizá tus notas, no tanto papel.

Reutilizá al máximo todo lo que pueda tener una segunda vida y, lo que no, separalo para poder ser reciclado.

3. Plantas, plantas, plantas

Las plantas de interior reducen hasta el 87% de los contaminantes del aire en 24 horas.

Además de relajar la vista, las plantas pueden mejorar la calidad general del aire y absorber contaminantes nocivos como el monóxido de carbono, formaldehído, tricloroetileno y benceno.

4. Apoyá a emprendedores con impacto

Al comprar, buscá sellos y etiquetas como los de FSC (papel proveniente de bosques responsablemente gestionados), Rainforest Alliance o Empresa B.

5. Practicá la eficiencia con propósito

Una buena organización de nuestra jornada -videollamadas más breves y productivas, enviar una menor cantidad e-mails, videos y audios innecesarios; reducir procesos y alivianar gestiones- redundará en un menor impacto ambiental. Un menor consumo de ancho de banda, de centros de datos, de electricidad y por ende, de quema de combustibles fósiles.